CARTA AL DIRECTOR DE QUATRETONDA DIGITAL

Una vez más me dirijo a usted, amigo director, para que si tiene a bien, y tiempo disponible, lea esta misiva que con el afecto que le profeso le envío por aqueste medio tan sofisticado que nunca sé si los caracteres al salir de mi aparato —llamado cerebro electrónico portátil—, se desparraman por el éter y luego, con sagaz buen hacer, el genio que mora agazapado en los también cerebros receptores es capaz, no sé con qué clase de industria tan sorprendente, recomponerlos allí adentro en el mismo orden en el que fueron escritos por estos dedos que aporrean el teclado del instrumento que ahora tengo delante de mí.

Como verá, una vez más me pierdo por vericuetos y palabrería hueca para decirle, no sin antes haber recapacitado y digerido en mi magín, la idea que quiero exponerle, que —vuelvo raudo al discurso que nos ocupa—, intuyo sobradamente que ese brazo suyo, cual Josué actual —emulando al de la Biblia—, sigue en alto y dirigido al padre Sol para que sin menoscabo de sus benefactores rayos le dé fuerzas mil y con ello pueda mantener viva la obra que tiempo ha iniciasteis —con sumo saber y visión digna de encomio—, en ese lugar tan querido del valle de Albaida.

Pídole, con fervor entusiasta al padre Zeus que, junto a la diosa Atenea, os ayude a seguir, sin desfallecer un segundo, minuto u hora, sin dejarnos —a los que, como yo, somos simples aficionados de aprendiz de brujo escribidor—, poder enviar de vez en cuando unos hijos paridos por nuestro —puede que solamente en mi caso— seco celebro. En buena ley debí teclear la palabra cerebro, si bien recuerdo haberla leído en el sin par libro de don Miguel de Cervantes y, claro está, si allí reside porque así lo hizo y púsole el insigne escritor, yo, que no llego ni a aprendiz de ese oficio, tengo el atrevimiento de utilizarla.

Siga, siga pues y hágame caso vuesa merced: no ceje en seguir bregando por alcanzar aquel objetivo inicial, puede que un día los que antaño por aquí se pasearon para deleite y goce de los que leemos lo que por aquestas páginas aparece, despierten del sueño que, al parecer, siguen —posiblemente sin saberlo—, los pasos de los habitantes de ese pueblo de un highlander escocés que llava por nombre Brigadoon.

Nuevamente os reitero —del latín Reiterāre (no sé si es adecuado el vocablo que como verbo empleo)—, y os transmito gracias muchas, cuantiosas diría yo.

Ítem más: seguido impetro a la gallega santa Tramahunda —por otros llamada Tramabunda—, para que la morriña que siento por el lugar donde voacé habita, no desaparezca de mi reseca mollera como un azucarillo en un vaso de agua, .

Como siempre, queda suyo afectísimo,

Salva

PS — Más de dos semanas ha que se restableció la normalidad del servicio eléctrico en tierras de la Manchuela. Espero que por esos pagos también estén recibiendo en estos momentos el tan preciado bien del que, sin ser plenamente conscientes, ha conseguido de nosotros convertirnos en esclavos suyos puesto que más parece que el aprovechamiento que hacemos de los avances tecnológicos de ese elemento invisible, éste haya sustituido, por derecho de conquista, al líquido rojo que corre por nuestras venas y que, sin el cual, el homo sapiens ya no sabe seguir vivo.

Amén!

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Salvador Alberola

Salvador Alberola

Salvador Alberola és un lliurepensador que estima el seu poble.Des de la llunyania difon el seu pensar i la seua concepció del món.És conscient de la realitat que l'envolta i amb el seu criteri i estil opina i desenvolupa el seu pensament. La poesia,l'assaig i "les coses del seu poble" es veuen reflectides en aquestes pàgines.